Huskies y renos en Laponia: cómo es realmente la experiencia

Casi todos los viajes a Laponia incluyen las dos actividades más icónicas del Ártico: un paseo en trineo de huskies y un paseo en trineo de renos. Se suelen mencionar juntas, como si fueran variaciones de lo mismo, pero son experiencias casi opuestas. Vale la pena saber en qué se diferencian —y qué hay detrás de cada una— antes de subirte a cualquiera de los dos trineos.

Huskies: rápido, ruidoso y activo

Los tours de huskies varían mucho en duración: desde excursiones de 2-3 horas hasta experiencias de varios días. En un trineo suelen ir dos personas, tiradas por un equipo de varios perros. En un recorrido largo de referencia documentado (30 km), participaron 24 perros de una granja de unos 70.

Lo primero que sorprende a quien no lo ha vivido: los huskies no son los perros de ojos azules y pelaje largo de las postales. Y lo segundo: no hay que convencerlos de correr. Según un relato de primera mano publicado en Finding the Universe, antes de salir «no estaban relajados ni aburridos — tiraban del arnés, deseando arrancar.» Las temperaturas durante un safari de huskies en pleno invierno pueden ir de -15°C a -30°C, casi siempre con puesta de sol muy temprana, sobre las 14:00 en pleno invierno.

Qué raza de husky vas a ver en realidad

Aquí está el matiz que casi nadie conoce antes de llegar: el perro de trineo de trabajo, el que de verdad tira en Laponia, casi nunca es el Husky Siberiano de las postales. Es un Husky Alaskano, y no es lo mismo.

El Husky Siberiano es una raza pura y reconocida, criada originalmente por el pueblo chukchi en el noreste de Asia para transportar cargas moderadas en distancias largas: pesa entre 16 y 27 kg, con el característico pelaje doble y denso y las marcas faciales que todo el mundo reconoce. El Husky Alaskano, en cambio, no es una raza estandarizada, sino un tipo de perro funcional, resultado de cruces seleccionados durante generaciones únicamente por rendimiento —velocidad, resistencia, capacidad de tirar— y no por parecerse a un estándar. De ahí su pelaje más corto y su constitución más ligera, y de ahí también la gran variedad de colores y aspectos que se ven en una misma granja: cada perro puede parecerse a una raza distinta.

En Laponia finlandesa conviven ambos tipos, pero el Alaskano domina en las granjas orientadas a excursiones activas y expediciones largas, precisamente por su mayor velocidad y resistencia. El Siberiano, con su pelaje más denso, sigue teniendo un papel en el trabajo tradicional y en la tolerancia al frío extremo. Si tu trineo lo tiran perros de pelaje corto y aspecto poco «de postal», no es un error de la granja: es la raza que mejor hace el trabajo.

Cómo se controla realmente el trineo

El trineo no se conduce como un coche, y no hay riendas. Vas de pie sobre los corredores, sujeto con ambas manos al manillar (el «driving bow») durante todo el recorrido, y el propio manillar es lo que te da estabilidad y conexión con los movimientos del trineo.

Para frenar, se pisa una barra de freno con dientes o una colchoneta de goma situada entre los corredores, que genera fricción contra la nieve —es un frenado por arrastre, no instantáneo, así que hay que anticiparse—. Para girar, no se mueve ningún volante: se inclina ligeramente el peso del cuerpo hacia el interior de la curva, manteniendo las manos firmes en el manillar. Y aunque los perros ya conocen la ruta y a menudo trabajan solos, existen comandos verbales tradicionales de mushing —»hike» para arrancar, «gee» y «haw» para girar a derecha e izquierda, «whoa» para parar—, que los perros responden mejor cuando se dan con firmeza y claridad, no a gritos.

Renos: lento, silencioso y contemplativo

El paseo en trineo de renos es la otra cara: los renos avanzan a paso tranquilo, entre 5 y 8 km/h, y ese ritmo lento es precisamente el propósito de la experiencia, no ir rápido, sino observar. A diferencia de los huskies, animales de trabajo entrenados para tirar, los renos son «animales de manada semisalvajes manejados por su dueño» (laplandai.com).

La duración es más variable según el formato: paseos cortos de 15-30 minutos, visitas completas a granja de 2-3 horas, o safaris largos de media jornada. Una visita típica a granja incluye dar de comer liquen a los animales, escuchar historias sobre el pastoreo de renos como herencia familiar —muchas veces de origen sami— y terminar con café y un bollo junto al fuego en una kota, la tienda tradicional lapona.

El pastoreo de renos, una cultura viva y regulada

Lo que parece una atracción turística es, en realidad, la punta visible de una actividad económica y cultural real. En Finlandia se llegaron a registrar unos 207.000 renos en la temporada 2004-2005 —la cifra más reciente y verificable disponible—, repartidos entre distritos de pastoreo con límites máximos regulados por ley.

No cualquiera puede tener renos: la normativa reserva ese derecho a quien reside de forma permanente dentro del área de pastoreo y es ciudadano de la Unión Europea, previa aprobación del distrito local. De los aproximadamente 800 criadores a tiempo completo, unos 600 son sami, y el pastoreo de renos sigue considerándose, con razón, la base de la cultura sami en la región. Cuando una granja cuenta esta parte de la historia durante la visita, no está adornando la experiencia: es, literalmente, el motivo por el que esos renos existen y siguen ahí.

La diferencia que más importa a la hora de elegir

Si el objetivo es adrenalina y sensación de control —llevar tú mismo el trineo, sentir el arranque y frenar con el pie—, los huskies ganan. Si el objetivo es cultura, calma y contacto con una tradición viva, los renos ganan. La mayoría de los viajes en grupo bien diseñados, con razón, incluyen las dos actividades: no compiten entre sí, se complementan.


Sea cual sea tu favorita, vas a necesitar ir bien preparado para el frío, sobre todo en el trineo de renos, donde pasas más tiempo quieto. Aquí tienes la guía de qué llevar a un viaje a Laponia. Y si prefieres vivir ambas experiencias sin organizar nada, descubre el viaje a Laponia en grupo de Full Experiences, con huskies y renos incluidos.